Empezamos en 2020 con una sola barra montada en un matrimonio en Santiago. Hoy somos 13 personas y atendemos eventos cada fin de semana. Lo único que no ha cambiado: el cabro que te atiende es parte del staff fijo, no un externo contratado para el día.
Andrés monta una barra simple en el matrimonio de un amigo en Santiago. Era pandemia, el evento fue chico, y todos pidieron repetir el Pisco Sour. Nació la idea: bartenders de verdad, en eventos donde normalmente solo hay vino y cerveza.
Llegan los primeros bartenders fijos. Compramos la primera barra modular plegable. Empezamos a hacer matrimonios cada fin de semana de octubre a marzo.
Sumamos el sistema Perfect Drink (dosificación profesional) y nuestro propio lavado autónomo. Dejamos de depender de la cocina del recinto. Empezamos a hacer corporativos serios.
13 personas en el equipo. Más de 200 eventos al año entre matrimonios, corporativos, cumpleaños y despedidas. Cobertura completa de la Región Metropolitana, y vamos más lejos si nos avisan con tiempo.
Estas seis cosas no son extras ni promesas de marketing. Son las decisiones operativas que tomamos para que tu evento salga bien — y que te explicamos antes de cobrarte.
El bartender que llega a tu evento es parte del equipo permanente. No contratamos externos para días puntuales. Pasan por capacitación y se sabe la carta de memoria.
Sistema dosificador profesional. La proporción exacta del cóctel, del primero al último. Sin "más o menos" ni vasos cargados a ojo.
Llegamos con nuestro sistema de lavado. No usamos la cocina ni los baños del recinto. Cero huella operativa para el cliente o el venue.
Cocteles con el nombre, la historia o los gustos del evento. Te mandamos la propuesta antes y la afinamos juntos. Sin sorpresas el día.
Cotización al detalle, con IVA incluido. Sin cargos por movilización, montaje, hielo o cristalería sorpresa al final.
Operamos en la Región Metropolitana sin cargos extra. Si tu evento es fuera, escríbenos: vamos más lejos cuando hay tiempo de planificarlo.